Lo que ya no se puede decir

¿Puedo decir que mi producto es «más sostenible que» otro?

«Más sostenible», «menos emisiones que», «un 83% menos de huella frente a…». Esto no está prohibido: está condicionado. Vale si quien lo lee puede saber contra qué se compara, con qué método y con qué datos, y puede llegar a ellos desde donde está la frase. Sin eso, engaña por omisión. Es el patrón típico de las marcas retadoras: suelen tener el estudio hecho, pero casi nunca enlazado donde hace falta.

Compararse sin enseñar contra qué

Permitido solo si…

Así suena en la vida real

  • «Más sostenible que la alternativa tradicional», sin decir cuál ni cómo
  • «Un 83% menos de huella frente a productos equivalentes», sin el estudio a mano
  • «El detergente más verde del mercado»

Qué prueba hace falta

El estudio comparativo: con qué producto se compara, con qué método, de qué fecha, y su enlace visible junto a la frase.

Ver la norma exacta
Las alegaciones que comparan («más sostenible», «menos emisiones que», «-83% de huella frente a…») deben informar del método de comparación, de los productos comparados y de las fuentes, y basarse en datos objetivos, comparables y verificables.

Artículo 7, apartado 7 (nuevo) de la ley europea de publicidad engañosa, añadido por la Directiva (UE) 2024/825. Comprobado en el texto oficial el 23 de agosto de 2026.

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Te decimos si se sostiene y cómo reformularla para que sí lo haga.

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